La distopía de lo humano

Descripción de un paisaje estremecedor

Por: Aris Caballero

Nos encontramos ante un paisaje lúgubre y putrefacto. Un olor pestilente y fétido abunda en los parajes inhóspitos del planeta. El Sol ilumina las altas cumbres y las corona con un leve haz de luz. En el cielo se proyecta un color mugriento, pocas nubes le aportan alegría al planeta produciendo inseguridad.

Cada gran construcción supera los rascacielos ordinarios y trepan el cielo. Cada edificio es igual al anterior, marrón y sin ventanas. Yo era un triste pájaro que aleteaba cabizbajo por el paisaje. Cada vez que llovía una nube emanaba de las torres dejando un mal sabor de boca. Esas montañas, como pude ver muy bien, están esculpidas gracias a pequeños cubos de basura comprimida por un pequeño robot. Pude atisbar minuciosamente que cada cubo está formado de pequeños nano-plásticos que brillan a la luz solar originando un leve fulgor de esperanza en el planeta. Mientras revoloteaba intranquilo oí a lo lejos una sutil música de una danza típica americana, el hilillo de música provenía del mismo robot que comprimía los detritus. El suelo era marrón, negro y gris, la basura restante estaba esparcida por todo el suelo, mezclada y apelotonada, formando un gran túmulo de residuos. En este paisaje no abunda ninguna vida humana a causa de la acumulación de residuos y la alta toxicidad.

El planeta se encuentra en un estado lamentable y este panorama corrupto lo explica todo. En segundo plano se puede atisbar lo que una vez fueron edificios funcionales o que fueron hogares o empresas pero el acto del humano ha destrozado todo lo que estaba a su alcance. Las montañas, cada una construida de una manera diferente, suben sin parar hacia el cielo formando una interminable cordillera de picos puntiagudos que se alejan por el lejano horizonte. Los colores del planeta se deben a los edificios marrones, grises y negros. Las nubes podridas igualmente ensombrecen la luz solar aportando tristeza y angustia al paraje. Cuando el Sol se ponía, las grandes sombras de los colosales edificios envolvía los desechos esparcidos por los suelos, agregando más oscuridad al panorama.

Redactor junior

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