Imagen de la Fundación MONA, un centro de acogida de primates que lucha por acabar con el maltrato y la explotación de chimpancés y macacos
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Fundación Mona, un lugar donde los primates logran vivir de forma digna

Por: Manu González

La Fundación Mona es un centro privado que se dedica a acoger y a dar una segunda oportunidad a chipancés y macacos que han sufrido maltrato. Muchos de estos animales habían sido explotados como artistas de circo, de televisión, publicidad o como mascotas. Es a través de la historia de Bongo como los trabajadores y voluntarios de la Fundación Mona nos dan a conocer cómo se lleva a cabo el rescate de primates que han vivido durante años en terribles condiciones. La rehabilitación de estos animales pasa por mejorar sus condiciones físicas y mentales y ofrecerles una vida en grupo.

Durante nuestra visita a la Fundación Mona los trabajadores de este centro de rehabilitación fueron los encargados de explicarnos, entre otras muchas cosas, cómo Bongo fue rescatado cuando solo era una cría a la que explotaban en un circo. Gracias a la Fundación Mona hoy Bongo es un primate de 21 años que vive en familia, con el resto de congéneres rescatados y en un excelente entorno. Mona le ha ofrecido a él y a otros muchos primates una segunda oportunidad para tener una vida más digna y libre de sufrimiento.

Además de las tareas de mantenimiento y rehabilitación de estas especies, la Fundación Mona hace una magnífica labor para concienciar al público en general del maltrato que supone exhibir a estos animales en público.

Sin duda, una de las precursoras en esta tarea fue la zoóloga, Jane Goodall, quien a principios de los años 60 ya empezó a alertar a la sociedad del maltrato que sufrían los chimpancés. Ella formó parte del proyecto del profesor Louis Leakey junto a Dian Fossy y Biruté Galdikas. El resultado obtenido de las diferentes investigaciones mostraría al mundo los diferentes comportamientos sociales de los primates.

Con tan solo 19 años, Jane Goodall fue a África sin ningún tipo de experiencia para estudiar de cerca a los chimpancés. En las filmaciones que se llevaron a cabo durante su investigación se puede observar la brutalidad y agresividad que mostraban estos primates en estado salvaje. La investigación de Jane Goodall sirvió para entender mejor los comportamientos de los chimpancés. También demostró algo muy significativo y es que los chimpancés se construían y utilizaban herramientas primitivas en su día a día, como los humanos.

Jane Goodall sacrificó parte de su vida para proteger a esta especie. Era tal el amor que tenía por estos animales que llegó a costarle incluso la ruptura matrimonial con el fotógrafo de la revista National Geographic, Hugo van Lawick.

A raíz de la lucha y la investigación de primatólogos como Jane Goodall o de la Fundación Mona han surgido muchos documentales y campañas de concienciación del público general para que la gente no adopte este tipo de criaturas salvajes como mascotas.

Redactor junior

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